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LAS HABILIDADES TÉCNICAS

 

LA TECNICA
COMPONENTES DEL RENDIMIENTO DEPORTIVO
TECNICA Y TACTICA
TÉCNICA Y CONSTITUCIÓN FÍSICA
LA MOTIVACIÓN PARA LA MEJORA
EL ENTRENAMIENTO DE LA TECNICA
FASES DEL APRENDIZAJE
LA TECNICA Y EL APRENDIZAJE MOTOR
CONSIDERACIONES GENERALES
EL ESQUEMA CORPORAL Y LA VISUALIZACIÓN MENTAL PROPIA
NIVELES DE ENTRENAMIENTO TÉCNICO, FÍSICO Y TÁCTICO

 

 

EL ENTRENAMIENTO DE LA TECNICA

 

La ejecución de un gesto deportivo siguiendo un modelo técnico se alcanza por medio de un proceso de aprendizaje y entrenamiento en el que se enseña a automatizar dicho gesto, ejecutándolo de la manera más parecida posible al "modelo ideal”.

Los ejercicios para la mejora de las habilidades habría de iniciarse en la edad temprana (de 8 a 17 años) integrando siempre nuevos ejercicios a través de todo el proceso. Si un deportista no añade y aprende nuevos movimientos en un largo período de tiempo su capacidad de aprendizaje queda reducida.

Los grandes jugadores de baloncesto han desarrollado habilidades específicas de forma excepcional. Esta cualidad les permite sobresalir de los demás jugadores sobre la cancha de juego. Por este motivo el deportista, en colaboración con el entrenador ha de mejorar esta cualidad tan pronto como sea posible.

El deportista debe entrenar los gestos técnicos hasta que estos se  automaticen. El aprendizaje de un nuevo movimiento técnico ocupa en el deportista una cantidad de energía mental para formular un claro cuadro mental de cómo parece ser y sentirlo. Una vez este cuadro mental es relativamente exacto, deberá practicarlo repetidamente hasta que la habilidad sea ejecutada sin pensar. En ese momento entrará en la “fase automática”. La mejor actuación vendrá cuando el deportista ejecute los movimientos en forma “automática”.

“Un movimiento se considera automatizado si transcurre por sí mismo (Meinel y Schnabel, 1977).  Lo que significaría que el deportista puede estar atento en otras cosas. La dirección y regulación del movimiento ocurren sin participación necesaria de la conciencia.

El entrenamiento de la técnica abarca el proceso y las medidas relacionadas con:

  • La optimización sistemática de la coordinación del movimiento.
  • Las condiciones específicas personales y de cada situación.
  • La solución de tareas durante la competición

Las fases son:

  • Adquisición de la estructura básica.
  • Entrenamiento de la variación.
  • Entrenamiento de la automatización
  • Entrenamiento de la situación y decisión.
  • Entrenamiento complejo bajo condiciones complejas.

Para el entrenamiento de la técnica en la sesión de entrenamiento es necesario estructurar:

  • El orden de la sesión.
  • La carga.
  • El número de repeticiones.

El entrenamiento de la técnica dentro del entrenamiento general o macro-entrenamiento estará situado dentro de cada bloque que corresponda según la planificación.

La ejecución de un gesto deportivo siguiendo un modelo técnico se alcanza por medio de un proceso de aprendizaje y entrenamiento en el que se enseña a automatizar dicho gesto, ejecutándolo de la manera más parecida posible al modelo ideal. Durante este proceso se desarrollan también las cualidades físicas necesarias para ejecutarlo correctamente.

Este proceso se puede dividir en distintas fases:

  • Técnica elemental. Es la base estructural del movimiento. El principiante reproduce de una forma aproximada el modelo.
  • Técnica estándar. Se obtiene del análisis de multitud de deportistas. El deportista trata de ejecutar el movimiento tal y como se describe en los manuales, películas, vídeos, competiciones,  entrenamientos observados, etc., que explican cómo ejecutar el movimiento. El deportista puede llegar a este nivel de ejecución con el auto-aprendizaje, intentando reproducir los modelos técnicos mostrados por los diferentes medios de información citados antes. Se considera el nivel más alto del deporte recreativo, cuyo fin no es la competición de alto nivel.
  • Técnica adaptada. Se desarrolla en deportistas de niveles medio y alto. Es necesaria la participación de un entrenador en la mayoría de los casos. El deportista se entrena para participar en competiciones  reglamentadas de niveles medio o alto.
  • Técnica avanzada. Es la síntesis adecuada de un deportista en el proceso de aprendizaje de las técnicas deportivas. En deportistas poco dotados el proceso finalizará con la fase de Técnica Estándar. Si la adaptación al modelo ha sido adecuada el deportista puede intervenir en competiciones de alto nivel con responsabilidades muy definidas.
  • Técnica superior. Se analizan las características del deportista, y se especifican los componentes motrices de la técnica concreta, de manera que se puede orientar el modelo a las características personales de cada deportista. La especialización es óptima.

 “El aumento del nivel de entrenamiento de los deportistas y el perfeccionamiento de la metodología de la preparación deportiva facilitarán la evolución de la técnica”. (Donskoi, 1981)

Ello hace imprescindible la búsqueda de una técnica óptima en cada etapa de la evolución del deportista.

  • La preparación técnica deportiva es la forma más efectiva de solucionar una tarea motriz en correspondencia con las leyes mecánicas y biológicas y también con las reglas de juego.
  • El aspecto más específico del entrenamiento deportivo lo constituye la “preparación técnica”.

Las dos tareas fundamentales de la preparación técnica son:

  • El aprendizaje (iniciación, desarrollo y estabilización de los hábitos deportivos)
  • El perfeccionamiento variable de los hábitos deportivos.

La división de las etapas de  la preparación técnica (aprendizaje y perfeccionamiento) soluciona de modo racional el cumplimiento de las distintas tareas de entrenamiento:

Aprendizaje:

  • Los problemas del dominio de la técnica correcta.
  • La forma correcta de ejecutar los movimientos.
  • La adecuada distribución de las fuerzas.

Perfeccionamiento:

  • El desarrollo de la variabilidad de los hábitos deportivos, es decir, crear la posibilidad de ejecutar la técnica en las diferentes situaciones del juego.

Los movimientos son producidos gracias a un equilibrio entre lo que se define como:

Motricidad fina. Todo el movimiento que se realiza en un espacio pequeño, en donde participan unidades motoras pequeñas. Un ejemplo en el baloncesto: lanzar el balón a la canasta con un golpe de muñeca e impulso final de los dedos.

Motricidad gruesa. Son grupos musculares que participan, en mayor o menor medida, en todo movimiento. Para que esto sea posible, es necesario que exista un buen desarrollo de los sentidos, de la sensibilidad superficial y propioceptiva, dado que participarán con los sistemas motores en un mecanismo de feed-back, también llamado mecanismo de retroinformación sensitivo-sensorio-motor que permitirá el ingreso de información y el control de lo ejecutado, al modelo de referencia.

Las actividades de destreza deportiva son importantes dado que sus movimientos favorecen la interacción entre los dos tipos de motricidad y de sensibilidad (exteroceptiva y propioceptiva) que permitirá un mejor desarrollo de los sentidos.

Además, la motricidad se puede perfeccionar a partir de una mejor función perceptiva, de la mayor cantidad y calidad de engramas sensitivo-motores establecidos (registro de la memoria de percepciones no conscientes) y del entrenamiento de la aptitud física (orgánica-muscular-articular), lo cual posibilitará transferir en movimiento “el modelo técnico concebido intelectualmente” (acto psicomotriz)

Todo nuevo movimiento se irá reajustando permanentemente, dependiendo de la frecuencia y de la comprensión, cada vez más acabada que se tenga del modelo técnico de referencia (aprendizaje inteligente con programación consciente). Esto dará como resultado la consolidación en la memoria del engrama motor, pudiéndose lograr su automatización, con lo que se obtendrá una economía en el esfuerzo y un determinado valor técnico. Esta economía dependerá de la adecuada participación de los grupos musculares y del reclutamiento de unidades motoras imprescindibles.

A medida que se lleve a cabo un análisis técnico intelectual y se verifique el cúmulo de experiencias recogidas a partir de su ejecución (análisis sensitivo-sensorial y técnico-motriz), y la mejora  del aparato locomotor, irá provocando un cambio en el gesto, el cuál será lo más parecido al modelo técnico hasta alcanzar el movimiento acorde.

Las leyes en las que se basa el aprendizaje de nuevos movimientos son primordialmente procesos neurofisiológicos, investigados y enunciados por Pavlov. La teoría de Pavlov está basada en el concepto de los reflejos. De acuerdo a esta teoría cada movimiento es un cambio de los reflejos sucesivos, en los cuales los reflejos condicionados son de principal interés.

El reflejo es la respuesta del organismo ante un estímulo en forma instantánea e involuntaria:

Reflejo incondicionado: son congénitos, hereditarios y de carácter estable y permanente, por ejemplo, el parpadeo ante un estímulo, la tos, el estornudo.

Reflejo condicionado: se desarrollan por educación intencional, son adquiridos e inestables a veces.

Los gestos deportivos son movimientos creados y desarrollados mediante la reiteración que pasan luego a ser automatizados, es decir son la adquisición de reflejos condicionados, los cuales son el producto de cambios ilimitados en el tiempo.

La razón para justificar las interminables horas que el jugador de baloncesto invierte en el entrenamiento técnico es el sistema propioceptivo o “memoria del músculo”. Este concepto significa que los músculos recuerdan la acción técnica sin que el deportista deba pensar en la mecánica del movimiento, es decir el automatismo. Pensar en la manera de hacer un movimiento, en pleno acto, arruina el resultado.

En el ejercicio nunca es utilizado un músculo sólo para un determinado movimiento, sino que siempre se requiere la cooperación de una serie de músculos que actúan en sentido inverso o en el mismo sentido para que se produzca el movimiento.

En el curso de diversos ejercicios que deben conducir al aprendizaje de un determinado movimiento, se produce el hecho que al comienzo de ese período se realizan movimientos innecesarios para el mismo movimiento voluntario que después de las necesarias repeticiones.

Primero son reclamados para el gesto motriz una serie de músculos que no son necesarios en sentido estricto. Esto quiere decir que, aparte de la actividad de los grupos musculares necesarios para el movimiento, intervienen otros grupos musculares que obran aproximada o similarmente.

Tan sólo poco a poco, y después que el sistema nervioso se ha habituado también a no inervar toda una serie de músculos para un determinado proceso (actuación de un nervio sobre una zona del organismo), se llega a una verdadera conjugación de nervio y músculo, es decir, a lo que llamamos coordinación. Una vez alcanzada esa condición, y si el nervio y el músculo cooperan bien, son inervados entonces sólo aquellos grupos que son en realidad necesarios.

De ese modo, no solamente se realiza con más facilidad el trabajo, sino que conserva en su transcurso, por lo general, aquella seguridad y naturalidad que vemos en el deportista experimentado que domina plenamente la técnica.

El movimiento parece entonces fácil de imitar. Esta es la condición de la más alta disposición con la menor exigencia. El grado más alto del dominio del cuerpo. Tan sólo en el curso de la exigencia, cuando se presentan fenómenos de fatiga, puede llegarse a una perturbación de la coordinación previa.

Con la práctica le estamos enseñando a nuestra mente qué comandos dados a los músculos producen un resultado satisfactorio. Por repetición, el movimiento se “automatiza”, en un proceso que se conoce como el paso de la competencia consciente a la competencia inconsciente. Sin embargo, los músculos no tienen memoria. Esa supuesta memoria muscular está registrada en realidad en la mente del jugador: el músculo no es el que aprende el movimiento, que no es nada más que fibras, sino una parte del cerebro llamada “sistema límbico”.

 

 

 

 

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