El Proceso Aeróbico y Anaeróbico
El ATP
El trifosfato de adenosina ATP es una molécula que almacena una gran energía electroquímica (7,3 Kcal/mol.) y es clave en el metabolismo de la energía ya que el tejido muscular tiene la propiedad de transformar la energía química del ATP en energía mecánica.
El ATP, que es necesario para responder a cualquier estímulo que requiera movimiento, se almacena en las células musculares dispuesto para ser usado. En el momento en que se produce un movimiento se pone en marcha el mecanismo que va a generar el ATP necesario para mantener el esfuerzo y restaurar las reservas.
El músculo obtiene el ATP del aporte elaborado de los nutrientes, glúcidos y lípidos, y del suficiente suministro de oxígeno. El sistema cardiorespiratorio se hace cargo de transportar ambos hasta las células musculares y también de recoger los residuos de la metabolización que deben ser eliminados.
Respiración Celular
Con oxígeno.
En condiciones de adecuado suministro de oxígeno el tejido muscular convierte la glucosa en ATP siguiendo un proceso de 3 fases que recibe el nombre de glicólisis aeróbica. Por cada molécula de glucosa metabolizada se producen 2 moléculas de ATP y, además, otros dos productos que se utilizan para producir más ATP.
En el caso ideal de un adecuado suministro de oxígeno y una correcta interacción de la glicólisis aeróbica, el ciclo de Krebs y la ETSC, una molécula de glucosa puede producir hasta un máximo de 38 moléculas de ATP.
Sin oxígeno.
En el caso de ausencia o deficiencia de oxígeno se produce la glicólisis anaeróbica en la que una molécula de glucosa genera igualmente 2 moléculas de ATP. Pero en lugar de producir el ácido pirúvico directamente aprovechable por el ciclo Krebs, la glicólisis anaeróbica produce ácido láctico como desecho metabólico. Tampoco se genera NADH con el que alimentar la ETSC. Con lo cual la glicólisis anaeróbica de una molécula de glucosa produce únicamente 2 moléculas de ATP. La lactacidemia o acidificación sanguínea por ácido láctico frena y termina por impedir la utilización del glucógeno en la célula.
La clasificación aeróbica de los ejercicios deportivos se refiere a la situación de oxígeno en la que se produce la energía. Cuando la demanda celular de oxigeno creada por el ejercicio es de tal magnitud que crea un déficit de transporte de oxígeno, los mecanismos de transformación energética resultan insuficientes y una parte de los glúcidos se metaboliza anaeróbicamente. En los denominados ejercicios anaeróbicos se utiliza oxígeno pero son de tal intensidad que el aporte resulta insuficiente y quedan en deuda.
Parece que el proceso aeróbico sería el más adecuado para realizar el trabajo muscular, pero hay que señalar que los mecanismos anaeróbicos pese a su bajo rendimiento (moléculas de ATP obtenidas por cada molécula de glucosa consumida) tienen procesos muy rápidos y permiten realizar, a intervalos, movimientos muy potentes o aumentos enormes de ejercicio.
Esfuerzos intensos de corta duración
Anaeróbicos de bajo rendimiento en la producción de ATP.
Anaeróbico Aláctico
Entrenamiento de Máxima Resistencia, Esfuerzos máximos, Esfuerzos intensos.
Se consume el ATP acumulado en el músculo y el que se produce por la fosfocreatina (otra molécula energética) igualmente acumulada. Como valor orientativo, estas reservas en una persona "normal" corriendo a 7~8 m/seg. duran aproximadamente unos 50 segundos.
Anaeróbico Láctico
Entrenamiento de Resistencia (Entrenamiento de tolerancia al ácido láctico). Ejercicios de intensidad alta.
La energía procede de la glicólisis anaeróbica con producción de ácido láctico cuya acumulación por encima de ciertos valores (que aumentan con la habituación) impide la continuación del ejercicio.
Comienza al mismo tiempo que el anterior, alcanza su máximo energético en 60 segundos
aproximadamente y dura hasta los 5 minutos desde el comienzo de la actividad.
Los dos procesos anaeróbicos producen deuda de oxígeno que se debe recuperar el terminar
el ejercicio. En los entrenamientos intensos esta deuda puede llegar a producir malestar, mareo, vómito, etc.
No se pueden practicar con eficacia y sin riesgo mientras no se posea una buena tolerancia o fondo como se ve a continuación.
Esfuerzos de intensidad media y larga duración
Aeróbicos de alto rendimiento en la producción de ATP.
Aeróbico
Entrenamiento de fondo o entrenamiento de tolerancia. Esfuerzos prolongados de intensidad media
Las fuentes de energíaya se han definido:
Reservas, Glicólisis aeróbica y Ácidos grasos. Su energía comienza a ser relevante desde los 30 minutos del comienzo del ejercicio y queda como única fuente a partir de los 120 minutos. (El calentamiento permite adelantar este recurso de energía).
El Calentamiento
Un gasto de energía provechoso
En líneas generales el calentamiento progresivo con una intensidad que no supere el umbral aeróbico - anaeróbico de modo que no sea significativa la utilización de reservas, produce la puesta en marcha anticipada de la cadena energética y de utilización del oxígeno y, la elevación de la frecuencia cardiaca para el transporte y disponibilidad de la glucosa y - de especial interés - los ácidos grasos (lípidos) puestos en circulación.
La Recuperación
La velocidad con la que se gasta la energía muscular depende de la intensidad del esfuerzo realizado. Cuanto mayor es el esfuerzo mayor es la cantidad de oxígeno necesaria para la respiración celular. Cuando el ejercicio se realiza manteniendo la producción energética con suficiente oxígeno, la velocidad máxima de consumo de energía en este régimen permite realizar esfuerzos prolongados de intensidad media sin necesidad de interrupciones de recuperación.
Durante los ejercicios intensos y explosivos, el aporte de energía inmediata procede del metabolismo anaeróbico con insuficiencia o deuda de oxigeno que debe ser recuperada. El esfuerzo no se puede mantener durante largo de tiempo debido a la
acumulación de ácido láctico celular. Es necesario realizar pausas de recuperación de la deuda de oxígeno que permitan la normalización del metabolismo y la frecuencia cardiaca, la eliminación de residuos, etc.
En consecuencia los tiempos de recuperación real en un partido de baloncesto se producen en los tiros libres, los cambios de jugador, los saques de banda, los tiempos muertos, y en los descansos.