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La Defensa

 

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Conceptos

 

La fase del juego más determinante en el baloncesto actual es la defensa. Por ello, el entrenador tiene que marcarse explícitamente los objetivos del trabajo defensivo, seleccionar los ejercicios y ajustarlos a sus propósitos. Los ejercicios defensivos pueden adecuarse para activar la motivación y el deseo, y para la compresión y la mejora de los conceptos individuales y colectivos de esta fase fundamental del juego. De entre ellos destacamos:

  • Actitud, agresividad y esfuerzo
    • concentración y anticipación.
  • Movimiento de pies, centro bajo, manos.
    • juego de piernas defensivo
  • Uno contra uno
  • Soluciones colectivas a las tácticas ofensivas 
  • Defensa del corte.
  • Ayuda y recuperación entre jugadores exteriores.
    • defensa del perímetro
    • ayudas desde el lado alejado
    • rotaciones
  • Línea de pase de todos los jugadores, no sólo en primera línea.
  • Paso de los bloqueos.
  • Colaboración de los jugadores interiores en los bloqueos directos.
  • Ayuda y recuperación de los jugadores exteriores sobre los interiores.
    • defensa del poste bajo
  • Rebote defensivo

Muchos de los ejercicios defensivos que se conocen pueden ser útiles si se les confieren normas y limitaciones que se adecúen a los propósitos de la instrucción.

  • Establecer situaciones reales de fuerte exigencia e intensidad.
  • Trabajar las diferentes técnicas defensivas individuales.
  • Entrenar los conceptos colectivos de la defensa.
  • Reducir el espacio de juego.
  • Limitar el tiempo de posesión atacante.
  • Poner límites al número de botes.

Los ejercicios defensivos se distribuyen en dos categorías: ejercicios Genéricos y ejercicios de Situaciones Simplificadas.

Los ejercicios Genéricos pueden ser de carácter puramente individual con el objetivo exclusivo de trabajar la postura defensiva, el movimiento de los pies y el de las manos. También son genéricos los ejercicios de colaboración-oposición, estableciendo en este caso el protagonismo exclusivo en la defensa.

Las Situaciones Simplificadas son de carácter dual. Tienen afinidad con los conceptos de juego colectivo aunque el objetivo del trabajo, las correcciones y el énfasis, se asienta sobre la defensa. Son ejercicios específicos relacionados con diversas situaciones analíticas del juego.

En este trabajo se incluye, además, diversos ejercicios específicos para mejorar las presiones de los modelos “Trap 2x1”, “Saltar y cambiar” y la combinación de ambos.

En el entrenamiento de la defensa se deben trabajar diversos aspectos. Estos son: 

Concentración: No permitir que ningún jugador se relaje porque puede destruir todo el trabajo del equipo. Un mal defensor provoca el fracaso de toda la defensa, pues un buen equipo descubrirá pronto en el juego o en las observaciones previas al partido quién es el jugador frágil en defensa.

Compromiso. Para hacer una gran defensa hay que poner corazón e intensidad.

Carácter: Los jugadores deben ser sólidos, mentalmente fuertes, creer en ellos mismos y contagiar al resto del equipo.

Intensidad en cada defensa. Cada posesión es una batalla. El equipo que gana la mayoría de las batallas, gana el partido. Debemos dominar y anticiparnos a las acciones del adversario poniendo el máximo esfuerzo y concentración. Estas acciones deben estar próximas a lo que llamamos “defensas de riesgo”.

Condición física: La fuerza, la agilidad, la capacidad de  salto, la velocidad de reacción, la resistencia, etc., se manifiestan en el juego. Desde edades tempranas mediante diferentes ejercicios y juegos se puede trabajar la flexibilidad, la coordinación, la velocidad de reacción, etc.

Hablar en defensa. Una gran defensa individual es una defensa que comunica.

Posición básica defensiva. La adopción de una postura básica defensiva requiere de un proceso de entrenamiento constante con el objetivo de conseguir el automatismo necesario. Esta postura, adaptada al baloncesto, deberá permitir los desplazamientos rápidos con el mejor equilibrio. 

  • Centro de gravedad bajo
  • Rodillas flexionadas
  • Piernas separadas
  • Talones ligeramente levantados
  • Tronco adelantado ligeramente
  • Brazos y antebrazos abiertos.

Desplazamientos defensivos. Los jugadores deberán dominar diversas acciones defensivas: el desplazamiento en carrera, el paso cruzado para recuperar la posición y la posición básica defensiva con el mejor equilibrio.

Los desplazamientos en la posición básica defensiva se realizan moviendo primero el pie del lado del desplazamiento, manteniendo siempre la separación entre ambos pies, con las rodillas flexionadas y los brazos y las manos fuera del cuerpo. En el baloncesto, además de las normales funciones de las manos en ataque (tirar a canasta, driblar, pasar el balón, solicitar el balón del compañero etc.) su utilidad también es muy importante en la defensa. Se usan para dificultar el manejo del balón del adversario, para interceptar pases, para “leer” las distancias, etc. 

En posición baja. Todos los defensores permanecen con las rodillas flexionadas en una posición defensiva abierta para ver al balón y al hombre.

Ver el balón. El jugador debe estar alerta y mantener la visión en el  balón. Debe saber dónde está el balón en todo momento. La defensa es un trabajo de todos para detener el balón y para ayudar a proteger la zona.

Eliminar la visión del atacante con las manos altas, cuando coge el balón después del drible, tratando de evitar buenos pases.

Elevar las manos en todos los tiros. Cuando el balón se eleva, las manos también suben. Debemos tratar de molestar lo más posible a los tiradores y alterarles la mecánica.

Presión al pasador. No permitir que el balón se invierta sin oposición. Queremos acosar los pases en la medida de lo posible y conseguir alterar la mejor línea de pase.

Conocer las características del adversario. Para realizar una defensa efectiva es necesario saber las características individuales de los oponentes. Debemos conocer, a nivel individual, los puntos fuertes y débiles del adversario directo: si domina las dos manos en el drible, por dónde penetra, si es tirador, etc.   

Conocer quiénes son y dónde están los tiradores. Para detener al gran tirador hay que tratar de limitarle las recepciones del balón tanto como sea posible.

Evitar las penetraciones. Aplicar la presión sobre el balón de forma inteligente sin permitir penetraciones hacia la canasta.

Presión al balón. Queremos ejercer presión sobre el balón de forma inteligente y evitar que el adversario nos supere. El jugador que defiende al atacante con balón debe poder tocarlo, en posición baja, con las manos y los brazos activos en posición intermedia y con los pies dispuestos para jugar una fuerte defensa individual.

No permitir los cortes. No permitir los cortes perdiendo la anticipación hacia el balón. Obligar que el atacante corte detrás, tratando de mantener la posición defensiva entre el hombre y el balón.

Superar los bloqueos ofensivos. Debemos estar alerta, luchar para pasar los bloqueos y seguir con la asignación.

Eliminar las faltas tontas. Diferenciar las faltas estratégicas, las faltas a consecuencia de la agresividad defensiva y las faltas tontas. Una gran defensa es sinónimo de faltas, pero muchas de ellas son innecesarias.

Cada vez que el balón se mueve, la defensa se mueve. Queremos que los cinco defensores se muevan como uno en el tiempo del pase, no después de la recepción.

No permitir canastas fáciles. Volver rápido a defender. En la transición defensiva todos los jugadores se sitúan dentro de la línea de tres puntos, hablan y señalan a su hombre.

Reducir los espacios. Los defensores deben tapar los huecos, desplazándose hacia el balón. Queremos que permanezcan en una postura defensiva abierta hacia el balón que les permita recuperarse rápidamente al tiempo del pase de vuelta. Queremos que en el lado alejado, cuando el balón está por encima de la línea de tiros libres, los defensores ayuden a dos pasos de distancia. Cuando el balón está por debajo de la línea de tiros libres, queremos a los defensores con los dos pies dentro de la zona en una posición que les permita ver al balón y a su hombre.

Defender por delante al poste bajo, si se trata de un gran anotador. De lo contrario defensa frontal en ¾ por la parte superior.

Negar todos los pases interiores. Si el balón llega a las manos de un jugador interior, debemos conseguir que desista de jugarlo.

Proteger los vacíos interiores. Siempre debemos ofrecer ayuda rápida a los espacios interiores vacíos. Enseñar a los jugadores la defensa “colectiva” esto es, defensa de cinco jugadores como una unidad, y no la “individual” es decir, sólo preocupado por su hombre

Rebote defensivo. Mantener el contacto en todos los tiros a canasta. Los defensores deben ser agresivos y bloquear después de cada tiro.

 

 

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