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RESPUESTA A LA CONSULTA

¿Cuáles son los valores formativos del baloncesto?

La palabra deporte (francés antiguo, desports; italiano antiguo, disporto) significa “restablecimiento”. Este pensamiento se halla seguramente en la condición humana, y se expresa primero en el juego infantil, después en el acontecimiento finalista del rendimiento físico. Por eso se pone el beneficio de lo físico en el centro de los objetivos que se pretende obtener con la práctica del baloncesto.    

La práctica deportiva no obra sólo físicamente, sino que se manifiesta también psíquicamente. Hay que tener presente que el ejercicio físico debidamente orientado, ejerce una fuerte excitación en la personalidad entera, es decir, también en la voluntad y en todas las actividades psico-espirituales. En los niveles de alto rendimiento el valor no está en el rendimiento, sino en el  desarrollo de la personalidad del individuo. No es el rendimiento máximo como tal del que se beneficia el deportista, sino la satisfacción que le procura haber alcanzado el fin propuesto, después de mucho tiempo de esfuerzo y de trabajo estricto.

El que concibe el deporte y lo practica justamente tiene en la mano uno de los mejores medios de educación. No se trata del aspecto físico, sino de la actitud psíquica, del desarrollo de aquellas cualidades y posibilidades que nos ponen en situación de atacar y vencer las dificultades.

La experiencia enseña que no es de modo alguno la mejor técnica o la mejor táctica lo que trae el éxito, sino ante todo la voluntad de victoria y la fe en sí mismo y en la propia capacidad. Recuerdo al respecto a aquellos jugadores que no parecen singularmente dispuestos físicamente para altos rendimientos, pero que no sólo compiten, sino que incluso superan ese minus corporal por una energía inflexible.

El deporte del baloncesto practicado en su justa mediada con implicaciones, objetivos y retos personales, alcanza un altísimo valor formativo de la personalidad, a diferencia del deporte utilizado como pasatiempo lúdico, como fin de sí mismo, del que tan sólo se obtiene el beneficio del hecho físico.